
Performance-instalación inspirada en el concepto de autopoiesis, formulado por Humberto Maturana y Francisco Varela, que describe la condición común a todo ser vivo: la autoproducción continua necesaria para el mantenimiento de la vida. Las células nacen y mueren; la piel, la epidermis, los órganos, las mucosas, la sangre y los huesos están en un proceso permanente de regeneración, sosteniendo la existencia de los cuerpos que se producen constantemente.
La instalación está compuesta por una serie de fotografías, bolas de cabello acumulados a lo largo de los años y un performance en looping presentado en la inauguración. En los días siguientes, la acción en vivo se substituye por la proyección de un video.
Las imágenes y la acción parten de un gesto íntimo: la recogida de los cabellos que se desprenden durante el baño. Entrelazados en los dedos en el acto de desenredar, estos cabellos se modelaron en bolas pequeñas y se almacenaron en una caja durante 15 años.
En el performance, la artista retira, una a una, las bolas acomodadas en su propia cabeza, dejándolas caer en el suelo. Luego, trenza una máscara de cabello, recoge los mechones dispersos, los vuelve a colocar en su cabeza y los cierra como un capullo, reiniciando así el ciclo. Con cada looping se retira o sustituye una prenda de ropa, modulando capas de la acción, que puede durar hasta tres horas.
2011 – Actualidad



FICHA TÉCNICA
Autopoiese
Concepción y actuación:
Ricarda Alvarenga
Fotografías:
Peruzzo (2011) Y Roberto Chacur (2019)
Fotografías de las exposiciones:
Luana Diniz Y Alex Oliveira
Producción:
Vanessa Garcia













